La magia es un mundo maravilloso de luz y color, de fantasía y milagros… ¡y una mierda! En el mundo de la magia la gente es muy especial, es todo muy oscuro, muy reservado. Llevo haciendo magia casi cuatro años y lo único que me he encontrado son problemas.
Va a hacer cuatro Navidades que ” los Reyes Magos” me regalaron un libro de magia y lo cogí con muchas ganas, tantas que el libro me lo leí varias veces en menos de un mes. Con la ilusión de un niño me fuí a una sociedad de ilusionismo y ahí me llevé mi primer paló en la magia.
Nada más llegar me dijeron que tenía que hacer un juego delante de los seis magos que estaban allí. Fue una prueba muy dura para alguien que no llevaba en este mundillo menos de un mes, pero lo peor vino después. Al terminar el juego me dijeron que estaba bien y que volviese la semana siguiente, así que fuí a la siguiente reunión en la cual me encontré con un total de 15 magos que me diseccionaban con la mirada, fue un momento bastante tenso hasta que uno de los presentes me miró y me dijo “¿y tú quien eres?, ¿qué haces aquí?”. Después empezaron a hablar diciendo que no se podía dejar entrar a todo el mundo porque sino eso iba a ser una locura. En cuanto terminaron de discutir me marché para no volver.
Dos años después encontré otra sociedad de magia, mientras tanto yo continuaba haciendo magia por mi cuenta, en la cual me dijeron que iban a realizar un curso de magia y me invitaron a apuntarme, segundo palo.
Les hice el ingreso para realizar el curso, curso que encuanto ví lo que haciamos me sentí bastante estafado porque ¿desde cuando un alumno sabe más que el profesor? Pero bueno terminé el curso con vistas a quedarme en la sociedad y poder seguir en contacto con otros magos, pero al terminar el curso algo pasó entre los integrantes y la sociedad se disolvió.
Después de verano una de las partes de la sociedad me llamó para que me uniera a ellos para crear una nueva sociedad, tercer palo.
Cuando llevaba unos meses con esta nueva sociedad me dí cuenta que para lo único que me querían era para ayudarles a montar sus espectaculos de magia y para ningunearme, por ejemplo, consiguieron que un bar les contratara cada dos semanas para actuar. Las dos primeras actuaciones las hicieron ellos y para la tercera, que yo creía que me iban a decir a mi, me dijeron que iban a llamar a un mago de otra ciudad para que la hiciese. También me decian cosas como, “no te compres ese libro que los juegos son muy dificiles”, a la semana siguiente iba yo y les hacía un juego de dicho libro, a lo cual me contestaban: ” eso está mal, así no es” y yo les pregunta que como era y me decían: “no sé, yo no lo sé hacer pero así no es”.
Gracias a estas cosas dejé la sociedad y acepté la invitación de la otra parte de la antigua sociedad, cuarto palo.
Este palo ha tardado más en llegar, pero ha llegado. Un día me presenté voluntario para crear una web para la sociedad, a lo cual todos me dijeron que si, y la hicé. Hace un par de semanas le pedí a un integrante unas fotos de una actuación para ponerlas en la web y me dijo, ” no hace falta, porque va a hacer mi hijo un web nueva”, me quede a cuadros, pero me dije, mira una preocupación menos. La semana pasada me llegó un mail del tesorero, diciendome que debía pagar 150€ de entrada en la sociedad y 30€ al mes, dinero que yo no me puedo permitir porque estoy en paro y con lo que tengo ahorrado tengo que pagarme mis vicios y mis clases de bajo. Así que seguramente deje de ir, aunque me joda hacerlo porque en enero iba a dar las clases de cartomagia del cursillo del año que viene.
Ya os informaré de más cosas del maravilloso mundo de la magia.