Un año más.

Ya ha pasado un año desde que empecé a trabajar en los semáforos y también desde que dejé de escribir en el blog hasta hace bien poco.

En este año me han pasado muchas cosas algunas buenas y otras no tan buenas pero en definitiva me han pasado cosas que quiera o no tendrán un peso en mi vida.

Al principio de este año tuvo lugar un hecho con el que voy a tener que vivir otros dos años más. Me compré un coche y estoy obligado a tener una relación de amor con mi banco. Pero estoy contento con mi coche porque ya no tengo que dar ninguna explicación de adonde voy con el coche ya que como me dice mi madre: ” ahora lo pagas tu todo así que a mi plin”. Pues eso que lo mio me está costado, pero no me arrepiento porque teniendo en cuenta la cafetera que tenía antes como coche pues era un paso que tenía que dar urgentemente.

En este período también he tocado el bajo delante de unas 200 personas. Todas ellas eran padres, madres, familiares, amigos… de todos los que actuábamos. Pero es un principio.

El siguiente paso de mi recapitulación es algo que me dolió mucho. Por primera vez en toda mi vida me he perdido las fiestas de mi pueblo que como muchos ya sabéis son sagradas para mi. Tuve que trabajar, pero como el jueves salía a las 22:00 y no entraba hasta las 14:00 del viernes pues salí para mi pueblo a las 22:00. Aparecí. Cené. Me mamé. Reí. Y me marché para llegar el viernes a casa con el tiempo justo de ducharme he ir a curra. No estuvo mal.

También en este tiempo he tenido tiempo para empezar y terminar una relación amorosa que fue bonita pero terminó y si soy sincero, y si me lees y lo piensas sinceramente creo que pensarás lo mismo, no tenía futuro de ninguna manera aunque lo intentásemos mil veces porque somos demasiado diferentes pero lo dicho fue bonito.

Casi se me olvida también he empezado ha ejercer como segundo entrenador de un equipo de fútbol sala del que estoy superorgulloso porque son buenísimos y sobre todo son buena gente y buenos compañeros. Estoy seguro que este año ganamos la liga.

 

Y poco más. Esto ha sido un breve resumen de todo lo que me ha pasado este año.

Seguro que hay cosas que me pasan pero bueno.

 

 

Published in: on 6 febrero 2011 at 3:49 pm  Dejar un comentario  

Luces, cámaras, acción.

El miércoles pasado el dueño del bar que frecuento diariamente me llamó para pedirme que fuera el viernes a otro de sus bares para que me entrevistaran para un programa de la Sexta. Pues el viernes me fui para allí aún que estaba currando, mi jefe se portó y me dejó eacaquearme para que saliese en la televisión. Todavía no habían llegado los de la tele así que me pedí un café mientras me aleccionaban sobre lo que tenía que decir.
Total que allí nos juntamos todos a los que nos iban a entrevistar, todos nos conocemos así que pasamos del café a la cervecita y el pintxo. Por fin después de un par de cañas llegaron los esperados reporteros y se pusieron a grabar la cocina, exteriores, decorado del bar… otra caña!!
Después de una hora de grabaciones que no nos influían nos dijeron que teníamos que tener otra caña y otro pintxo. Ya iban dos pinxos y no sé cuantas cañas. Los nervios habían desaparecido y ahora llegaban las risitas de las cañas. Total que nos empezaron ha grabar. Cuando le dí el primer bocado al nuevo y supermoderno pintxo debí poner una cara de perra viciosa de la ostia porque el camara paro de grabar y me pidió que pusiera la misma cara pero esta vez mientras me hacía un primer plano.
Después de esto pasamos a grabar las entrevistas personales. Otro pintxo y otra caña. A mi me grabaron el segundo. Me dijeron que le diera un bocado al pintxo y que mirara a la cámara y empezaría la entrevista. Total que tenía un magnifico pintxo vegetal y cuando le dí el primer mordisco se desparramó toda la chaca sobre mis manos y el plato. Intentando no ponerme nervioso y que no se me notara la chispita que llevaba miré a cámara y empecé ha hablar. Casi me descojono de la risa porque tenía que mirar a la entrevistadora y esta no paraba de giñarme el ojo y hacerme gestos, pero todo terminó bien.

Bueno ahora solo queda esperar ha que lo emitan y veamos en cuantos minutos se quedan 4 horas de grabaciones.

Published in: on 1 febrero 2011 at 10:11 pm  Dejar un comentario  

Todo cambia

Hola de nuevo.

Ha pasado casi un año desde mi última entrada, pero hace poco alguien me recordo lo bien que me lo pasaba haciendo este blog, así que aquí estoy otra vez. A ver cuanto dura.

Cambios. La vida consiste en cambios, cambios contínuos, buenos y malos, pero cambios al fin y al cabo.

Escribo esto porque este fin de semana lo he pasado en mi pueblo, eran fiestas. Hubo un momento que estando en la barra poniendo copas me vino esta reflexión a la mente y gracias a una persona, gran persona y a la que aprecio mucho la voy a plasmar aquí.

Recuerdo cuando ir al pueblo era lo mejor de todo. Allí tenía grandísimos amigos y lo pasabamos en grande. Era el paraíso. No había preocupaciones, hacíamos lo que queríamos, eramoe libres.
Pero poco a poco las cosas iban cambiando. Ya entraban en juego las responsabilidades, novias… Todo cambiaba y yo no sabía hacia donde cambiaba todo.
Las personas pensamos que si las cosas cambian es por los demás, uno mismo cree que no cambia. Pero estamos equivocados. Claro que cambiamos y eso no es bueno ni malo. Al final somos el resultado de todo lo que nos sucede y las decisiones que tomamos.
Pues en mi pueblo todi cambio y como persona que soy pensé que era culpa de los demás, que yo seguía siendo el mismo. Error. Yo también había cambiado y poco a poco me fui dando cuenta.
Ahora sé que hay relaciones que nunca volverán ha ser las de antes. Ya nunca más iré ha cazar ranas con I. Ya no iremos al monte a merendar todos juntos pero hay qe asumirlo.
Los cambios también me han dado la posiblidad de entablar amistad con gente mayor que yo y con la que no se me hubiese pasado por la cabeza hablar hace 10 años y me he dado cuenta de que si he perdido relaciones intimas con gente también he ganado unas maravillosas amistades como contigo gigantón. Amistades que te aportan algo que antes desconocías. Por ejemplo el gigantón antes mencionado es el único capaz de hacer que deje la copa en la barra y me salga con el ha hablar fuera de todo el gentío. Hablar de cualquier cosa, de lo que sea. Me hizo especial ilusión saber que leía mis comentarios en facebook, que seguía mis progresos con el bajo en youtube y que echaba de menos leer este blog. En ese preciso momento me di cuenta de que sí, todo había cambiado, pero que hay un nuevo mundo por descubrir.

Gracias.

Published in: on 24 enero 2011 at 1:34 pm  Comments (1)  

Primera semana

Ayer cumplí mi primera semana de currela en los semáforos. Ha sido una semana llena de novedades, pero por fín he conseguido trabajo de lo que he estudiado.
La semana comenzó montándome en una furgoneta con dos extraños para ir a comprar material. Luego tuve que asistir a un curso de 3 horazas sobre seguridad, en la cual dí como 500 millones de cabezadas estando a medio metro del que daba el curso, que infierno. Cuando pasarón las tres horas me dijeron que ya estaba capacitado para salir a reparar semáforos.
Pasé los dos primeros días pegado al compañero que me adjudicarón intentando aprender todo lo posible. Al tercer día me encuentró con que me llevan a modificar un cruce de 8 calles con policía incluido, mi misión fue tumbarme en el suelo y pasar clable entre semáforos.
Pasados los días de aclimatamiento ya me solté y me metí de lleno en materia, en dos días hice de casi todo.
El viernes a la mañana llegué al pabellón saboreando el descanso del fin de semana pero me dieron en el morro cuando me dijeron ” te toca estar de guardia este fin de semana”. No tuve que salir a hacer nada en todo el finde pero dormí fatal, a todas horas miraba el teléfono pensando que sonaría, pero tuve suerte.
Lo bueno de pringar este fin de semana es que cuando termine la jornada de mañana libro hasta el lunes que viene y durante cuatro días me olvidaré del rojo, el ambar y el verde.

Published in: on 9 febrero 2010 at 7:05 pm  Dejar un comentario  

Cosas de videoclub.

Algunas de las cosas más surrealistas que me han pasado han tenído lugar mientras trabajaba en el videoclub.

Una de ellas sucedió cuando estaba en una tienda que no era en la que habitualmente trabajaba. Acababa de entrar ha trabajar y mientras leía las novedades que habíamos recibido entró un hombre de unos 50 años y me dijo que quería hablar con la encargada, así que llamé a la encargada y esta se puso a hablar con el susodicho.
Yo me quedé cerca poniendo la oreja para enterarme de lo que pasaba. El hombre se puso hecho una fiera y solo pude entender que estaba indignadisimo y que iba ha llamar a la policía. Cuando salió de la tienda el hombre fuí ha preguntarle que es lo que había pasado y me dijo que ese individuo nos iba a denunciar porque había alquilado una pelicula porno en la que no salía la escena que había visto en la contraportada, claro esta que me descojoné de la risa.
Al rato, cuando ya nos habíamos olvidado del percance, apareció el “artista” con una pareja de municipales para hablar con la encargada y que esta le explicara lo que había pasado.
Cuando la encarga les explicó a los municipales lo ocurrido y vieron que el tipo estaba orgulloso de su reclamación uno de ellos se giro hacia el individuo y le digo: ” Marchese ha su casa y busquesé un hobby”.
Según salieron por la puerta nos partimos de la risa nosotros y todos los clientes que estaban esperando.

Published in: on 28 enero 2010 at 12:33 am  Dejar un comentario  

Cenita en el pueblo.

El fin de semana pasado celebrábamos en mi pueblo una cena en “honor” al patrón del pueblo y como la teníamos que preparar la junta de la Peña pues me fui para allí.

Cuando llegué a mi casa del pueblo hacía un frío de cojones así que enchufe la calefacción y me tumbé en el sofá con el edredón encima y me puse la televisión porque no había ni rata en el pueblo.

Al día siguiente, el día de la cena, tampoco había ni rata, solo estábamos los nativos y los de la junta de la Peña. Después de comer fuimos a tomar un café al bar y luego nos pusimos manos a la obra con la organización.

A la noche la cena fue sobre ruedas, el menú nos quedó bordado, gracias a la madre de mi amiga M y algunas vecinas más que nos ayudaron con parte del menú. Yo me sorprendí bastante porque nada falló. Lo único que casi nos trastoca la velada fue el café de puchero que teníamos que hacer. Primero nadie sabía cuales eran las medidas que había que echar de café y de agua, así que allí fui yo como experto cafetero que soy y me puse manos a la obra. Cuando ya tenía un color decente pregunte por el colador de tela y las miradas de todas me revelaron que no teníamos. Menos mal que McGiver a mi lado es un sinsustancia. Cogí una camiseta de las que vendemos para sacar dinerito para fiestas, la corte, mi amiga M hizo un embudo con una botella de agua y ¡ha funcionar! No terminó ahí la cosa estabamos 3 personas para colar un triste café y como no, nos quemamos y manchamos todos.

Después de unos cuantos juramentos pusimos todos los cafés, que estaban exquisitos, pasamos a los chupitos y luego al bingo, somos muy aficionados al juego en nuestro pueblo. Tras unos cartoncillos dimos por concluida la cena y después de recoger pasamos a lo bueno, los cubatas y la fiesta.

Yo no disfruté a tope la noche porque a la mañana siguiente tenía que volverme a Vitoria para el cumpleaños de mi padre, pero lo pasé bien de barman. El único consuelo que me queda es que dentro de un mes hay otra fiesta en mi pueblo y en esa si que va ha volver ¡ el Perchas!

Published in: on 23 enero 2010 at 2:02 pm  Dejar un comentario  

Tapper sex

El jueves pasado mi amiga P organizó una reunión de tapper sex. Estubimos 6 personas y la chica que nos enseñaba todo nos dijo que era la primera reunión en la que había más hombres que mujeres.
La reunión duró 2 horas y se nos pasó volando, fue super entretenida. Vimos cosas increibles y eso sí todo era de colores superllamativos y muchos de ellos con purpurina, lejos quedan los tiempos en los que la gente se quedaba ciega por tocarse. Ahora todo es luces y color, movimientos graciosos y pilas.
El primer minuto estabamos un poco cortados pero solo el primer minuto, si llegó, luego empezamos a aprender, a reirnos y a sorprendernos.
Creo que todo el mundo debería organizar una de estas reuniones y sobre todo los hombres, porque no nos tenemos que conformar con un triste misionero y el cigarrito post-coito, hay que aprender porque nadie lo sabe todo.

Pues lo dicho, organizar un tapper sex y ha disfrutar pero sin quedaros ciegos.

Published in: on 11 enero 2010 at 5:38 pm  Comments (1)  

La nochevieja

Esta ha sido mi primera nochevieja en mi ciudad, Vitoria. Hasta ahora siempre la pasaba en Logroño con mi familia, pero este año nos quedabamos en casa y en cuanto me enteré empecé a hacer planes.
Por primera vez fuimos a un cotillón. La noche pintaba bien porque tenía algo más que celebrar que la entrada de 2010, ya que dos días antes recibí la noticia de que me contrataban en la empresa donde hice la entrevista y ya escribí un post.
Así que quedé con mis amigos K y E para tomar la primera copa en plan express en nuestra segunda casa. Después de esta copa express nos encaminamos para el gran fiestón.
La noche fue bastante buena y entre copas, chupitos y copas de cava recuperé los 95 eurazos que nos costó la entrada, además nos pusimos finos a canapés.
Durante la noche lo pasamos genial, bailamos, bebimos, reimos, bebimos, hicimos una gran conga, bebimos, besamos, hicimos el conoces a Ted, bebimos y volvimos a beber.
Lo de la conga fue espectacular. Derrepente se le cruzó el cable a mi amigo K y empezó a enganchar a toda la gente que estaba en el piso de arriba menos a mi. Yo me quedé en la barra porque estaba empezando a coger el ritmo con las copas y los que me conoceis como el Perchas ya sabeis lo que me pasa cuando cojo el ritmo.
También fue mi amigo K el que hizo el conoces a Ted, es que K es la ostia de normal pero cuando va un poco torcido es la ostia al cubo. El conoces a Ted es una acción que aparece en la serie Como conocí a vuestra madre. Consiste en tocar en el hombro a una chica o chico y decirle ” conoces a …” diciendo el nombre de la persona que tienes al lado. El primer conoces a Ted tenía mi nombre escrito pero como me lo olí me escapé, porque soy muy vergonzoso, y ahí dejé a K con una cara de “pero si estaba aquí hace un monento”. Pero K no se vino abajo y lo hizo otras tres veces, pero nadie tuvo éxito.
También hirieron un sorteo de regalos y como ultimamente estoy enrachado pues me tocó una cesta de dulces artesanales de una pastelería muy fina de mi ciudad, cuando digo fina quiero decir cara.
Así que la noche fue genial hasta que dos subnormales se empezaron a pelear y a un chico que fue a separarlos le rompieron una silla en la cabeza y eso nos dejó un poco de bajón a todos, pero bueno…

Después del fiestón nos juntamos con E y nos fuimos E, K y yo para casa porque vivimos cerca, aquí comenzaba la segunda odisea de la noche, ir hasta la otra punta de Vitoria borrachos como las ratas y con una cesta que pesaba como un muerto y con una caja que me “regalaron” que yo pensé que eran puros y la cual se la iba a regalar a mi abuelo, total que casí nos costó llegar una hora.

Por cierto lo de la caja no eran puros, cuando llegué a casa me pudo la curiosidad y la abrí y era una mierda de bandejitas Zen de propaganda.

Published in: on 7 enero 2010 at 12:20 am  Dejar un comentario  

La caidita de Roma.

Normalmente suelo guardar bien el equilibrio y desde que dejé de patinar mis encuentros con el suelo han sido relegados a los momentos “torrija” de fiestas.
Hace unos años que empecé a tener la “costumbre” de caerme cuando llevo unas copas de más. La primera vez fue hace cuatro o cinco años cuando el botellón de fiestas lo haciamos en una cuadra abandonada en las faldas de un monte detrás del restaurante del pueblo. Cansado de recorrer el mismo camino toda la noche, cogí un atajo que era un camino de cabras con una pendiente pronunciada. Salí de la cuadra con mi cubata recién puesto y bajé por la ya mencionada pendiente, el resultado fue que bajé toda el camino con el culo, me levanté rápidamente para que nadie me viese pero me vieron todos mis amigos y se rieron de lo lindo, pero cuando recordamos esa caida solo nos acordamos de que no se me cayó ni una gota del cubata.

Al año siguiente en fiestas de un pueblo cercano, cuando se nos acabaron las bebidas fuí con mi amigo I.F. a por unas litronas y cuando volviamos al frontón para bailar el último escalón se me atragantó y otra vez el resultado fue un piñazo curioso.
Ese mismo verano, en fiestas de mi pueblo, volvimos a la cuadra abandonada para hacer el botellón. Una de las noches me la pasé diciendo ” cuidado con ese agujero que alguien se caerá”, el que se cayó fui yo.

No volví a caerme, que yo recuerde, hasta este verano. Eran fiestas de un pueblo el cual está a 500 metros del mio, pero hay que cruzar un puente, peligro.
Después de una gran noche y muchos copazos, nos hecharon así que enfilé el camino hacia el pueblo con mi amiga M y su cuñada la “chorretones”. Cuando llegamos al puente temí lo peor, pero lo crucé bien lo malo vino después. Ya en la otra orilla me paré para hablar con mis amigas y la tierra se desprendió bajo mis pies. Baje toda la cuesta rodando, ya abajo me sacaron fotos en vez de ayudarme me costó unos 3 intentos subir el monticulo de arena que era de unos 2 metros, pero a mi me pareció el Everest. Después de reirse un buen rato de mi volvimos hacia el pueblo y no se a cual de las dos maravillosas mentes que me acompañaban se le ocurrió que podíamos atajar por el camino de las huertas. El desenlace fue fatal para mi. Como me pare para hacer mis necesidades ellas se adelantaron y al ver que yo no volvía me llamaron y al poco salí de entre unas zarzas y ortigas en las que me había caído.
Todavía me tengo marcas en un brazo de las zarzas.

Published in: on 22 diciembre 2009 at 4:31 pm  Dejar un comentario  

La medio torrija.

Ayer, cuando salí del curso que estoy haciendo, me fuí para el Jazz donde había quedado con unos amigos para hacer la quiniela y tomar una cerveza. Antes de llegar al Jazz había llamado a casa para decir que iba a llegar un poco tarde, lo que no sabía yo es que iba a llegar con 3 horas de retraso de mi hora normal de llegada.
Nada más llegar me encontré con que habían empezado una partida de remigio, así que me uní. Después de la partida y una pinta reté a mi amigo K a unas partidas de billar, lo cual me llevó a tomarme otras dos pintas mientras le metía unos bolones antológicos.
Tras 8 intensas partidas el marcador era de 4 a 4 y las pintas estaban haciendome efecto, ya llevaba una media torrija, así que la partida tuvo un desenlace fatal para mis intereses, perdí.
Después de esta “dolorosa” derrota enfilé el camino a casa chupando un frío de espanto, ahora más que nunca vivo en “Siberia-Gasteiz”. Poco antes de llegar a mi portal, camino que me costó algo más de lo normal no sé si por el frío o por la media torrija, oí que un coche que estaba aparcado estaba con el motor encendido, así que eche un vistazo dentro del coche desde una distancia prudencial ya que no había indicios de que alguien estubiese en el coche. Cual fue mi sorpresa que al mirar me encontré a una pareja en una posición muy poco decorosa. ¡Estaban en plena felación! Al verme el conductor le dió un golpe en la cabeza a la chica y esta saltó como un resorte, creo que se le atraganto el postre.

Y así terminó la noche de la medio torrija.

Published in: on 17 diciembre 2009 at 2:55 pm  Dejar un comentario